jueves, 11 de septiembre de 2014

MIS VACACIONES



A continuaciòn les voy a contar un poco de mis vacaciones.

Espero que les guste.




Recuerdo que el viernes 4 de julio del presente año me encontraba con mis compañeras dentro de nuestra aula, con algo de tristeza pero con mucha emoción porque se terminaba el año lectivo, terminamos el primer año de bachillerato y con mucha alegría planeábamos lo que haríamos en nuestras vacaciones. Yo estaba feliz, pues como todos los años iba a disfrutar al máximo de estas ya que nunca me he quedado a supletorios o como dicen por ahí no me arruiné las vacaciones.

Esa misma tarde al llegar a casa platiqué con mi hermana acerca de lo que haríamos y a donde iríamos en estas vacaciones, yo quería salir de inmediato de viaje pero no se pudo, pues para empezar a disfrutar y a viajar en vacaciones tenía que esperar que mi hermana se graduara, la incorporación estaba programada para el 16 de julio, así que, hasta que ese día llegara tuvimos que estar en casa cerca de dos semanas, no fueron días aburridos pero no me divertí mucho que digamos.
La incorporación de mi hermana fue miércoles, por motivos personales mi hermana no quiso fiesta, pero para compensar y festejar su logro alcanzado, mis papás decidieron darle como regalo de graduación: un viaje familiar, que desde un cierto punto de vista, no fue un regalo específicamente para ella, pero fue lo máximo, nos divertimos mucho y ella al igual que toda mi familia disfrutó del viaje.
En ese tiempo, es decir hace como dos meses, vivíamos en Ibarra, el viaje fue largo y algo cansado pero para nada aburrido, recuerdo que llegamos a la ciudad de Baños a medio día del día sábado y desde que nos bajamos del bus interprovincial  todo mundo regalaba melcochas, estaban deliciosas y no podía parar de comerlas, sin lugar a duda presentí que este viaje sería súper, pero antes de empezar a explorar la cuidad fuimos a hospedarnos en un hotel muy acogedor, allí descasamos un rato, nos duchamos y almorzamos, posteriormente salimos con entusiasmo a recorrer las calles de esta ciudad y como dirían por ahí nos fuimos de turistas pues contratamos una “chiva”, la cual nos llevó a recorrer varios lugares turísticos de Baños; todo el recorrido fue genial, conocí lugares naturales maravillosos, en fin este recorrido terminó a las diez de la noche y luego caminamos por la calle principal de Baños en donde compramos algunas artesanías y de pasito algún recuerdito. Fuimos a visitar a la virgen de Baños y disfrutamos de las aguas termales de las piscinas.







Al día siguiente visitamos el zoológico, este lugar era extremadamente enorme, había muchos animalitos y para ser sincera a algunos ni siquiera los conocía o sabía que existían, lo que más me llamó la atención o mejor dicho me encantó, fue un monito que me saludó dándome la mano. También fuimos a vivario, aquí había full serpientes, peces, aves, tortugas y otros reptiles. Fuimos a muchos lugares más, muy agradables, pero como lamentablemente todo lo bueno se acaba el viaje el viaje llegó a su fin y regresamos a Ibarra con gratos y hermosos recuerdos.

 


Creo que mis vacaciones empezaron con pie derecho, el viaje a Baños fue inolvidable, pero mis vacaciones no terminaron ahí porque luego de dos semanas salí nuevamente de viaje, esta vez hacia el norte del país, a Tulcán en la provincia del Carchi, fui a pasar una semana en casa de mis abuelitos maternos, este lugar me encanta porque es campo aquí se respira aire puro, no se escucha los ruidos espantosos de los carros, es un lugar algo alejado de la ciudad, pero muy lindo para relajarse, al llegar ahí con los brazos abiertos nos reciben mis abuelitos, mis tíos y mis primos. Cuando llega allí lo primero que hacemos es vestirnos adecuadamente, es algo raro pero nos abrigamos mucho y debemos ponernos botas porque los zapatos se ensucian con mucha facilidad, hay mucho lodo y tierra, pero la vestimenta no importa, ya que las vacaciones con para disfrutar y eso es lo que hacemos con mi hermana, a las dos nos encanta ir a coger moras a pesar de que nos espinamos es muy divertido hacer esto, en especial si vamos con mis primos y bueno las moras son ricas, treparse a los árboles es súper divertido aunque las caídas duelen en ese instante no importan mucho, estar ahí me hace muy feliz, cada instante que estoy allí es único y especial.
Al igual que el viaje a Baños este viaje también se terminó y esta vez la despedida fue más dura y triste pues algunos días antes mis papás tomaron la cruel decisión de mudarnos a Quito porque como ya dije anteriormente mi hermana ya se graduó y va a entrar a estudiar a la Universidad Central, esta es la razón de este cambio, cambio que para mí fue muy duro porque en primer lugar nos alejamos mucho de mi familia también porque tuve que dejar mi querido Colegio Ibarra, separarme de mis amigas, fue un cambio total; pero a pesar de qué sabía que ya estaría más en Ibarra disfruté mucho de mis vacaciones y no las arruiné por nada del mundo.
Durante mis vacaciones fui algunas veces a las Piscinas de la Playita ubicadas en San Antonio de Ibarra, salí varias veces a los parques en especial al Parque Céntrica Bulevar, fui a la laguna de Yahuarcocha y en fin a muchos lugares más, en donde me divertí mucho.
Las vacaciones se terminaban y en mi casa lo único que se hacía era empacar, pues ya llegó la hora de partir para hacer la mudanza a Quito, este momento fue feo porque me tuve que despedir de la ciudad en donde había vivido y compartido miles de cosas con amigas, amigos, primos, primas, tíos, tías, etc. Le dije adiós a mi querida Cuidad de Ibarra. Actualmente estoy viviendo aquí en Quito aún no me acostumbro mucho pero espero que con el tiempo lo pueda hacer, llevo aquí quince días y es como si hubiera empezado una vida nueva.